Buenos y malos estudiantes: el drama del alumno/docente dotado
Trabajar dentro del aula, al igual que muchos otros trabajos, implica la interacción directa con otras personas y, en este caso ser, hasta cierto punto, responsable del progreso bio-psicosocial de los estudiantes. Es un trabajo tan arduo y tan grande como la misma necesidad de ayudar del que lo hace: el profesor. En una escuela encontramos una diversidad de personalidades en nuestros estudiantes, independientemente del nivel escolar en el que nos desempeñemos; encontramos, por un lado, a los típicos chicos malos, los que retan a los profesores, los que siempre echan relajo, nunca hacen tarea, interrumpen la clase, ponen apodos, se pelean, etc., y por el otro, están los estudiosos, los que siempre entregan tareas, participan en clase, nunca faltan (a menos de que sea causa de fuerza mayor) y siempre sacan la mejor nota (o intentan lograrlo). Hablemos primero de los chicos malos: En el tiempo que llevo dando clases he escuchado muchos comentarios de colegas que siempre dicen lo mi...